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Igual que ayer
Planetacoaching.com - Artículo: Igual que ayer por Sergio Cara

Igual que ayer

Un día cualquiera, subí a un transporte colectivo público para viajar hasta la oficina. Tengo unos pocos minutos de viaje, pero el colectivo estaba bastante lleno de personas ese día. Era un día lluvioso y entre tanta gente se respiraba ese olor a humedad, típico de Buenos Aires.

El colectivo avanzaba lento, pero firme en el recorrido. Al llegar a una esquina y detenerse a causa de un semáforo en rojo, un señor con una mujer y su pequeño bebé, le golpeó la puerta para que le permitiera subir. El chofer, al escuchar el golpe, volteó la mirada durante unas milésimas de segundo hacia la persona con el bebé en brazos, y como arrepintiéndose, volvió su mirada en sentido contrario hacia la puerta de acceso del colectivo. El señor, con su niñito en brazos lo miraba, como pidiéndole por favor que abriera la puerta.

 

Era un día que hacía bastante frío, además llovía. Luego de unos instantes -que parecieron eternos- el chofer sin siquiera mirar a esta persona, le abrió la puerta para que subieran. Al subir al colectivo el señor con el bebé y la mujer, le agradeció con un animado "Gracias Pa!". Pero el chofer, sin siquiera dirigir una mirada, marcó el importe del boleto en la máquina y cerró la puerta. Yo era un observador, entre el amontonamiento de las personas que estaban en ese colectivo.

A las pocas cuadras, al llegar a un punto de control, el colectivo se detuvo para que subieran mas personas. Entonces el guarda se acercó a la ventanilla del lado del chofer y lo saludó con un simpático "¡Hola! ¿que tal hoy...?", a lo cual el chofer, como por obligación le respondió -con un gesto desanimado- "...igual que ayer.".

Quise compartir esta anécdota, ya que en ese momento me quedó haciendo un poco de eco esas palabras "igual que ayer..." y automáticamente me hice algunas preguntas para reflexionar sobre esa frase.

Te invito a que te hagas algunas preguntas para tu propia reflexión

¿Cuantas veces te pasa en el día a día, que eliges (consciente o no) "ser" "igual que ayer..."?

¿Cuantas veces te quejas de no alcanzar algo o no lograr la relación que quieres tener con alguien y buscas justificativos y culpables, pero sigues haciendo las cosas "igual que ayer..."?

¿Quien eliges "ser" frente a las distintas situaciones que te causan incomodidad, sufrimiento y ansiedad? ¿Qué te está haciendo falta para dejar de hacer las cosas igual que ayer y hacer algo diferente, algo que te complete como ser humano, como persona o profesional? ¿Qué posibilidades te abre y te cierra ser "igual que ayer..."?

¿Le estás encontrando respuestas a estas preguntas?

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